Aceite vegetal muy sabroso y aromático, el aceite de sésamo es muy empleado en toda la cocina asiática
El aceite de sésamo se caracteriza por su color oscuro y su aroma a semillas de sésamo tostadas, también conocidas como ajonjolí. No se usa para freír, sino como potenciador del sabor añadiéndose crudo en diferentes platos, sopas, ensaladas o pescados.
Es bien conocido el efecto beneficioso del aceite de sésamo sobre el sistema cardiovascular, siendo útil para controlar la hipertensión y los niveles de colesterol.
El aceite de sésamo es muy utilizado en cosmética por su eficacia como filtro solar, para aliviar irritaciones y descamaciones de la piel e hidratar el cutis y el cuero cabelludo. También es muy empleado como aceite de masaje y a nivel externo se usa mucho para dolencias reumáticas.
El aceite de sésamo es un ingrediente habitual en la cocina asiática, hay muchos platos en los que se incluye. Es muy común darle el punto final a un plato aderezándolo con unas gotas de aceite de sésamo una vez finalizada su cocción. Es exquisito también el aceite de sésamo para aderezar ensaladas, tatakis, etc., y muy utilizado en la elaboración de guisos en wok, ya que se considera uno de los aceites vegetales más estables, conserva su estructura natural aún calentándose.
Se utiliza normalmente el aceite de sésamo en pequeñas cantidades para añadir sabor, por lo que se suele vender en frascos pequeños, que dan mucho de sí.