Conservas Emilia es una empresa familiar, fundada a finales de los 80 en Santoña (Cantabria), gracias al espíritu emprendedor de Dª Emilia Fuentes Ruíz, una veterana trabajadora del sector conservero, que conoce los secretos de la fabricación artesanal desde muy niña.
La creación de Conservas Emilia respondió a la necesidad de relanzar la fabricación artesanal tradicional de la anchoa del Cantábrico para ofrecer un producto final de altísima calidad. Con este propósito, Doña Emilia, arropada por sus hijos y sus nueras, puso en marcha la que hoy es una empresa de reconocido prestigio, galardonada en dos ocasiones con el premio de cata de la Feria de la Anchoa.
Especialistas en productos del mar, el secreto del éxito de Conservas Emilia está en su minucioso proceso artesanal de fabricación, que comienza en la selección de la pesca.